siete refugios nacionales para desconectar entre naturaleza

Para muchos, Semana Santa es el primer hito vacacional del año. Ese momento en el que hay días festivos y se puede aprovechar para cambiar de aires y salir un poco de la rutina. Pero claro, mientras que unos buscan ciudades llenas de procesiones y ambiente cofrade, con sus correspondientes aglomeraciones, otros prefieren justo lo contrario: bajar el ritmo, evitar bullicios y aprovechar para desconectar de verdad.
Si eres de los que huyen de la Semana Santa en Semana Santa, aquí es donde entran en juego los destinos rurales y de naturaleza. Lugares donde el plan pasa por caminar al aire libre, enlazar pequeños pueblos, asomarse a miradores, seguir el curso de un río o simplemente dejar que el tiempo vaya más despacio a nuestro alrededor. Son escapadas fáciles de encajar en pocos días, sin necesidad de grandes desplazamientos ni planes complicados, y que permiten volver con la sensación de haber aprovechado los días libres.